El director de Archivamos me pasaba hace unos meses una noticia que describe una tendencia, entre la ciudadanía de EEUU, hacia la reducción y posterior eliminación de la toma diaria de fotografías con los dispositivos digitales. La noticia examinaba los daños que esta práctica puede causar al cerebro, al estar expuesto continua- mente a muchas imágenes de todos los aspectos de la vida. Esto provoca una “saturación emocional y vigilancia permanente impuesta por la memoria digital”. La noticia bautizaba esta tendencia como movimiento no-archivo, tras el cual hay una búsqueda de control sobre el propio archivo digital, que se manifiesta en un “olvido cons- ciente”: frente a la presión por documentarlo todo, se borran fotografías al final de cada día, se eliminan conversaciones una vez han cumplido su función, etc., en un deseo por vivir menos expuestos al recuerdo constante
|
6
Visualizaciones
|
35
Descargas
|
|
41
Total
|
|