En el nuevo número de Archivamos Anabella Barroso nos acerca al patrimonio documental de los conventos femeninos, un legado de extraordinario valor que, pese a su relevancia, continúa siendo poco conocido. En un contexto marcado por un renovado interés social por la espiritualidad, las formas de vida contemplativa el texto invita a redescubrir unos archivos esenciales. A través de un recorrido por los retos y oportunidades que plantea su conservación, organización y difusión, el artículo pone de relieve la riqueza de unos fondos documentales que permiten reconstruir la vida cotidiana, la actividad económica, las redes sociales y la espiritualidad de las comunidades religiosas a lo largo de los siglos. Asimismo, reivindica la necesidad de impulsar estrategias que garanticen la salvaguarda y accesibilidad de este patrimonio documental único.