Teniendo en cuenta la situación actual en la que nos encontramos respecto al uso masivo de las nuevas tecnologías y por ende de las redes sociales, se hace imprescindible tratar un tema de tan candente actualidad como es el reconocimiento del derecho al olvido, como derecho autónomo a través del cual los individuos puedan suprimir de la Red aquellos datos concernientes a su intimidad que no quieren que sean conocidos por el resto del mundo. El objetivo final que persigue el hacer efectivo este derecho, independientemente de su nomenclatura, se basa en dotar a las personas de mecanismos reales que garanticen el control de los datos y la información que aparece en Internet de cada uno de nosotros.