La relación entre archivos, conflictos y catástrofes constituye hoy un tema de indudable interés y plena actualidad. En un contexto marcado por guerras, desplazamientos forzados, crisis climáticas y transformaciones tecnológicas aceleradas, los documentos se revelan como piezas frágiles pero esenciales para la garantía de derechos, la construcción de la memoria y la preservación de la identidad individual y colectiva. Reflexionar sobre su destrucción, incautación u ocultación implica ir más allá de la pérdida patrimonial: supone analizar las consecuencias sociales, jurídicas y políticas que conlleva la desaparición de las pruebas documentales. Desde esta perspectiva, el volumen propone una mirada crítica sobre la vulnerabilidad de los archivos y, al mismo tiempo, sobre su papel como herramientas de resistencia y supervivencia.
Este número de Tábula reúne estudios que abordan casos recientes y reflexiones teóricas en torno a esta problemática. Se analizan episodios como las inundaciones en Emilia Romaña (2023) y Valencia en España (2024) o la violencia ejercida en Palestina y el Líbano, así como fenómenos vinculados a las migraciones forzadas y al exilio, donde la posesión —o la ausencia— de documentos resulta determinante. Los trabajos examinan la gestión del riesgo, la planificación preventiva, la responsabilidad política en la protección de los archivos y los desafíos que plantea la inteligencia artificial, ofreciendo una aportación sólida y comprometida al debate contemporáneo sobre memoria, derechos y poder.